FOTOS PINTADAS

lunes, 15 de noviembre de 2021

Ya comienzan los regalos navideños

 Este año me he adelantado un poco, pero no importa. Ya podéis ir haciendo acopio de libros para entreteneros, que aunque ya sé que no es una mercancía muy valorada, alguien habrá que le interese. 

El caso es que desde hoy, y hasta el mes de febrero, en mi página de Amazon va a haber todos los días libros gratis, es decir, que se pueden descargar sin más. Algunos son de épocas pasadas, otros de la actualidad, unos de intriga, varios de amor... Como se ve, hay de todo, y esto también se advierte si se observan las portadas.


 Estas son tres, pero hay muchas más.

El procedimiento para conseguirlos consiste en entrar en esta página,  

https://www.amazon.es/Camargo-Rain/e/B019RODFL0

 y bajar (ya digo, sin ningún tipo de compromiso) el que veáis que ese día está a 0 (cero) euros. Nada más fácil. Y si entras otro día, verás que es otro el que está disponible..., pero todos los días habrá alguno.

Bueno, de nada, y que lo paséis bien, con la Navidad y la lectura.

 

martes, 11 de mayo de 2021

Libro gratis para aburridos

 Desde hoy, martes 11 de junio, hasta el sábado, puedes bajar gratis este libro sobre las aventuras de un chaval de trece años al que le sucedió de todo. Hasta aprendió a comer fruta...

Esto se hace aquí:
https://www.amazon.es/dp/B074ZLV5LB

 La semana que viene, otro libro, y la siguiente, otro, y así sucesivamente. Permanezca atento a la pantalla.


martes, 27 de abril de 2021

jueves, 18 de marzo de 2021

Historia del mundo (1)

 Hace tiempo escribí un libro en el que se cuenta la historia del mundo, pero cuidado, no como se narra habitualmente, sino por episodios. Será muy largo, dirá alguien, pero no, no es demasiado largo, pues en el se trata de seguir la pista a lo que su nombre indica, un carácter de los humanos que aparece raramente.

Como decía, aquí se habla de nuestros ascendientes, los hombres prehistóricos, por ejemplo, pero también de algunos de los que los antecedieron (flores, omómidos) y siguieron (cazadores, recolectores, sumerios, fenicios, romanos... y toda la retahíla hasta llegar a nuestros días).

Como muestra, he aquí un trozo: es raro, ¿eh?, que no se asuste nadie.


CINCO MIL AÑOS ATRÁS

GUERREROS ENTRANDO EN UNA CIUDAD

LA SUBIDA A LA MONTAÑA

 

Los tambores atruenan los oídos de quienes nos encontramos formados en la llanura. Atrás queda el gran campamento que nos ha albergado durante los últimos meses, multitud de lienzos que transportamos por el desierto lejos de las tierras feraces y las riberas bañadas por las aguas de nuestro ancho y amado río, ingratos lugares a los que no volveremos tras la incontestable victoria. Ante nosotros, iluminadas por la luz de la mañana, se alzan las poderosas murallas de la gran ciudad a la que pertenecemos, que se libró del asalto y el pillaje merced a nuestra sangre y esfuerzos.

Desde el amanecer permanecemos ordenados en largas filas que se extienden hasta donde alcanza la vista. Los capitanes vocean las órdenes con dificultad ya que somos muchos los hombres que ansiamos sobrepasar las puertas, y los cuernos emiten sus roncos quejidos llamando a la población al acontecimiento. Hemos ocupado los puestos que nos corresponden, pero antes nos han distribuido dobles raciones porque la jornada va a ser larga. ¡Qué lejos de las privaciones pasadas en el campo de batalla!, donde los cupos eran escasos y la miseria de la tierra quemada nos obligaba a pelear para alcanzar algunas migajas, pero aquello pasó, y con la victoria se han abierto las puertas de los almacenes y graneros de la ciudad, de los que nos han servido en abundancia.

Los extranjeros que vinieron de oriente son los enemigos cuya capital es Umma, enorme y cochambrosa ciudad que no disfruta de las ventajas de la cercanía de los ríos y sus rimeros de frondosas huertas; lo sé bien, yo, que estuve en ella y por sus calles corrí tras los habitantes enarbolando la aguda espada. En sus planes entraba el privarnos del agua y esclavizarnos, y por eso levantaron un nutrido ejército que intentó llegar hasta nuestras tierras, pero ahora nos pagarán tributo, pues la fuerza que les opusimos se reveló superior a la suya. Todos cayeron ante nuestro empuje. Primero fueron los pastores de las vegas; más tarde las desorganizadas huestes que custodiaban la ciudad, y al fin sus habitantes, muchos de los cuales no verán amanecer otra vez. Corrió la sangre en abundancia y las mujeres y los niños llevaron la peor parte, como sucede siempre que el dios de la guerra revive hazañas pasadas…, pero no es el momento de pensar en ello, pues aquellos días quedaron atrás y su memoria será pronto cubierta por el polvo del desierto.

Ahora ya decrecen los gritos y únicamente quedan los cadenciosos golpes en los parches de los tambores. Los murmullos recorren las filas, y las nubes de polvo que vemos al frente nos indican que el ejército se ha puesto en marcha y las vanguardias se aproximan a la más fuerte y guarnecida de las puertas de la muralla, en cuyas inmediaciones nos aguarda el pueblo apiñado y vociferante…

 …

 Lugalbanda, hijo de Enmerkar, biznieto del dios sol que le salvó la vida; rey de Uruk y sus llanuras canalizadas y ahora también de Umma y Kutallu y las turbulentas bandas de pastores que habitan las tierras intermedias y no pudieron con nosotros. Lugalbanda, rey sacerdote de Uruk, la ciudad que fundaron los dioses en el principio de los tiempos, puso en pie un ejército para restaurar el omnímodo poder que algunos le discutían, y poniéndose a su frente recorrió [...]


(Hasta aquí, el comienzo del lugar en que se habla de los sumerios, en los que cualquiera apreciará que estos eran bastante brutos, y cuando acaba se dice lo siguiente:)


 [Los sumerios fueron el primer pueblo que logró consolidar una civilización estable, que levantaron en las orillas del Éufrates (las tierras mesopotámicas, actual Iraq). Cultivaron extensas huertas y construyeron ciudades y titánicas mastabas; asimismo, defendieron sin tregua sus riquezas ante los vecinos.

 …

 Inana tuvo un hijo, pero no de quien ha narrado el anterior cuento, pues era la amante de Istubar, el de los ojos azules, que quedó en el campo de batalla. Cabe imaginar que ya estaba embarazada, como a juzgar por la forma de producirse de tales gentes lo estarían la mayor parte de las mujeres de aquellas épocas y lugares, y dentro de este ser se conservaron los caracteres que dieron forma a sus sucesores, entre ellos los ojos azules.

Tales descendientes se expandieron por el mundo, y dos mil años después, es decir, ochenta generaciones más tarde, entre la legión  de sus vástagos encontramos uno de ellos ―nuestra heroína Elisa― en la ribera sur del Ponto Euxino, tierras aledañas al estrecho de Dardanelos y pertenecientes hoy a Turquía. Es aquí donde es raptada por mercaderes de esclavos y conducida a una nueva patria. Largo viaje, aunque sólo parte del aún más dilatado periplo que la conducirá hasta el mismísimo extremo del mundo.]

 

(tras lo que comienza un nuevo capítulo, el de los fenicios.)

 

HACE TRES MIL AÑOS

TIRIOS HACIA LA PUERTA DE MELKART

EL COMERCIO

 

La tierra de mis antepasados quedó atrás. Allí se quedaron mis padres y mis hermanos, los hermanos de mis padres y sus hijos, junto a los campos del cereal que por entonces nacía. Los hombres de corazas negras surgieron de improviso tras las lomas, y como vivíamos en despoblado, alejados de la más cercana ciudad, y en nuestra aldea, junto a la costa, no existían riquezas, nos considerábamos a salvo de peligros diferentes a los que suponen no pagar los diezmos. Los ululantes hombres de negro se arrojaron sobre nosotros y cautivaron a quienes no pudimos ponernos a salvo. Yo era una niña de pocos años y no les costó arrastrarme por el cabello y colocarme fuera del alcance de mis desesperados familiares. Algunos de mis parientes, que casi todos lo éramos en aquel lugar diminuto de nuestro estuario pródigo en peces, sufrieron idéntica suerte, y durante varios días pude escuchar sus desgarrados ayes y lamentos en jaulas vecinas a la mía, pero luego llegaron los barcos de los traficantes y no supe más de ellos.

El lugar en el que nací está en la dirección por la que aparece el sol en verano, lo sé bien. Yo pertenezco a un pueblo de impronunciable nombre, pescadores con redes en las orillas de un lago tan grande que si tuviéramos que recorrer sus orillas, no tardaríamos menos de varias lunas. Era mi mundo, y allí aprendí que nadie goza del derecho de enderezar a su capricho la vida de sus semejantes, aunque aquella tradición resultó vana.

Luego vino el largo viaje por el mar a veces tempestuoso que nunca había visto, y ni siquiera imaginado, agua sin fin sobre la que navegan los grandes y negros barcos de mis dueños, flotas completas que sin cesar parten hacia los cuatro puntos desde los que sopla el viento, y al cabo de muchos días recalamos en el puerto de nuestro destino, la gran ciudad que se asienta sobre rocosos islotes inmediatos a la tierra firme. Los pájaros marinos nos dieron la bienvenida con gran algazara, y qué decir de las personas, que acudieron en masa a los muelles y pasarelas a contemplar los cautivos recién llegados, gesticulantes individuos que parecían recrearse en la adversidad ajena, aunque esto siempre haya sido así, pues la desdicha de unos significa la prosperidad de otros. Después transcurrió el tiempo oscuro y me llevaron de acá para allá, durmiendo en pajares y cabañas y siendo alimentada junto a otras y diversas personas con negros y grasientos guisos que nunca había probado, tiempos difíciles para una niña, pero de todo saqué provecho y enseñanza y al final hasta olvidé mi nombre antiguo…, aunque ahora me dicen Elisa, apelativo aquí muy considerado, pues deriva del patronímico de una de sus más veneradas diosas.

Los que conducen las caravanas de dromedarios que regresan de larguísimos viajes cuentan y no acaban a propósito de los lugares que han visitado y los sucesos de los que han sido testigos, y yo procuro estar cerca y escucharlos por si algo de lo que dicen me da indicios de lo que tanto deseo saber, pero casi nunca comprendo sus crípticas palabras y creo que tendré que conformarme con mi suerte para siempre, esclava en esta nación de ricos.

Allí, hacia el sol naciente, está la tierra de mis antepasados, vergel de campos cercano a las orillas de un manso lago que nunca volveré a ver. [...]

 

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Este libro se puede ver AQUÍ: https://www.amazon.es/dp/B072N822Q9,

pero aparte de esto también se pueden ver otras cosas. FOTOS COMO ESTAS, o novelas de aventuras de las de verdad...

¿Y un cúmulo de recetas?


 


jueves, 18 de febrero de 2021

España medieval

 España es un país lleno de toda clase de restos de épocas anteriores. Claro, porque la corriente que iba de norte a sur (los que venían de Europa), y la que iba de sur a norte (los que venían de África), ha sido continua desde la prehistoria. Fruto de lo cuál, ya digo, es la cantidad de restos, algunos sobremanera artísticos, que aún hoy pueden verse. 

De la Edad Media quedan muchas cosas, y además queda el espíritu, porque este país, desde luego que es bastante medieval. Pongo unas fotos para ilustrarlo:






 

 

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Y en plan de decir más cosas, ahí van estas:

MIRA AQUÍ si quieres ver otras fotos de este país.

Y AQUÍ si quieres encontrar NOVELAS DE AVENTURAS.

¿Que las quieres gratis? Entonces MIRA AQUÍ.

sábado, 2 de enero de 2021

Comidas que son medicinas y al revés

  
La gente se ríe cuando lo digo, pero es porque no entienden. La gente es de ideas fijas, y para ellos una comida es una comida, y una medicina, una medicina. Pocos son capaces de comprender que hay comidas que son medicinas, y medicinas que son comidas. Ejemplo de esto último es la cerveza, tan ponderada en los tiempos que corren, que era considerada medicina por sus inventores (los antiguos egipcios; ellos la llamaban heneket, de donde parece que deriva eso de heineken) y en efecto la consideraban como medicina (los médicos la recetaban como panacea para la mayor parte de las dolencias) y como alimento, o al menos se la facilitaban a esclavos y trabajadores para que mejoraran su rendimiento.

El caso inverso, es decir, el de una comida que al propio tiempo es una medicina, es el del gazpacho (o el del salmorejo, que viene a ser tan parecido que da igual hablar de uno o de otro). Sus virtudes terapéuticas son bien conocidas. El tomate (parte fundamental de estos dos preparados) tiene de todo: vitaminas y minerales, amén de otras sustancias muy agradables y beneficiosas para el cuerpo humano y el sistema inmunitario en general. Tome usted mucho gazpacho (en invierno, en verano, en Navidad, en Nochevieja, en Reyes, en la Virgen, en san José o en el solsticio de verano, da igual) y comprobará cómo los microbios no pueden con su organismo.

(Esta es una recomendación gratuita.)

Y para rematarlo añadiré que estamos hablando de algo que se sitúa a medias entre una medicina exquisita y la codiciada pócima de la perenne juventud, eso de lo que tanto se habla pero nadie sabe dónde está. Si le das duramente y sin desmayo, vas rejuveneciendo, y al final se te queda este aspecto, más o menos.

 


   Manera de hacerlo
   Ingredientes: un kilo de tomates rotos, dos pimientos verdes rotos, uno rojo y mediano, una cebolla gorda en trozos, dos o tres dientes de ajo, un pepino pelado y en rodajas, pan duro a su gusto y bastante aceite del mejor, amén de sal y algo de vinagre.

Se puede hacer con minipimer, pero aún mejor con una túrmix. Se licúa todo lo que se pueda, y a continuación se pasa por el pasapuré para quitarle lo que sobre, las pieles sobre todo, pero este paso es optativo: la túrmix lo deja suficientemente líquido, y las pieles tienen muchas vitaminas.
   El líquido que consigues es el renombrado gazpacho… y ya me diréis si es medicinal o no. De la cerveza no digo nada más, porque eso lo sabe todo el mundo.

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 De paso, mira ESTO, y ya metidos en gastos, ESTO OTRO.

 

martes, 15 de diciembre de 2020

El arco iris

 Este fenómeno, harto conocido y admirado, debió de sugerir ideas fantásticas (relativas al reino de la fantasía) a quienes nos precedieron, que sin duda lo relacionaron con manifestaciones metafísicas (que están más allá de la física). Como es lógico, modernamente se ha explicado de manera científica, pero esto es demasiado largo y no tiene cabida aquí.

 

Se produce cuando, en ausencia de vientos y con el sol a nuestra espalda, observamos ante nosotros una cortina de lluvia. De horizonte a horizonte se despliega un auténtico arco de colores más o menos vivos, en ocasiones muy intensos, que son los mismos que produce un prisma transparente cuando es atravesado por luz blanca (la del sol). Una cascada que cae ante nuestra vista puede producir idéntico resultado, siempre que conservemos el sol detrás de nosotros, aunque no es la cascada en sí la causante, sino la nube de agua pulverizada que la acompaña.

 

 Sobre la vega de Granada


¿Y por qué lo que vemos en el cielo tiene el aspecto de una semicircunferencia, y no cualquier otra como podría ser un semicírculo? Buena pregunta, y la razón última es que las gotas de agua que nos envían esa luz coloreada son esféricas; sin embargo, la explicación completa es tan abstrusa, y hay que meterse en tales honduras, que desisto de intentar aclararlo. Quedémonos con la idea de que el arco iris es un verdadero arco, o ante nuestros ojos presenta forma del tal, al menos visto desde el lugar que ocupamos, puesto que si nos movemos un poco (unos metros) estamos viendo otro arco iris (otras gotas de agua), aunque a nosotros nos parezca el mismo. Como se ve, tan celeste visión es algo completamente subjetivo, y se podría decir que los arcos iris sólo existen en la medida en que hay ojos que los ven. 

 


 

 Pero vale de rollo.

 

Sin embargo, no todo van a ser complicaciones, pues también tengo en cartera cosas más inmediatas, como estas fotos de las que le gustan a todo el mundo, y no lo digo en broma.

O también, ¿sabe usted hacer gazpacho? Por razones de supervivencia deberia aprender a hacerlo cuanto antes, como se puede deducir de ESTO OTRO.

Y hablando de novelas de aventuras, le apuesto lo que quiera a que usted no conoce ESTAS. Una pena, porque se iba a divertir bastante.

¡Ah!, ¿que las quiere gratis, gratis gratis? Nada más fácil: descárguelas AQUÍ.

 

jueves, 26 de noviembre de 2020

A propósito de la escritura

 Está muy extendida la creencia de que los autores que nos han precedido son unos pelmas y carecen de interés. Sin darse cuenta de la tangada que les está pegando la propaganda (el sistema), la mayor parte de las personas que hoy leen opinan que lo que mola son las narraciones actuales ¡Qué bien lo han vendido que la gente lo cree!

Los maestros antiguos (hoy hay muy pocos escritores a los que quepa calificar como tales) es lo único que debería leer alguien interesado en escribir correctamente, y se hace exactamente lo contrario. Para escépticos, voy a copiar lo que dice uno de esos maestros a propósito del oficio que nos ocupa, la escritura. Se trata de Feijóo, Benito Jerónimo Feijóo,

 


que vivió hace trescientos años, durante la primera mitad del siglo XVIII (uno de los primeros enciclopedistas españoles, y un sabio, además).

 

A un espíritu que Dios hizo para ello ―para escribir con soltura, se refiere―, espontáneamente se le presentan el orden y distribución que debe dar a la materia sobre la que quiere escribir: la encadenación más oportuna de las cláusulas; la cadencia más airosa de los períodos; las voces más propias; las expresiones más vivas; las figuras más bellas. Es una especie de instinto lo que en esto dirige el entendimiento.

 

Esto es expresarse, ir al grano y dejarse de perífrasis, y no lo que se hace ahora.

Pero esperen, que aún dice más. Escuchen:

 

La gala de las expresiones, la agudeza de los conceptos, la hermosura de las figuras, la majestad de las sentencias…, las ha de hallar cada uno en el fondo de su propio talento. Si ahí no las encuentra, no las busque en otra parte. Ahí están depositadas las semillas de esas flores, y ese es el terreno donde han de brotar, sin otro influjo que el que, acalorada del asunto, les da la imaginación.

 

Esto es algo de lo que este autor dice a propósito del oficio de escribir. ¿Y dónde lo dice? En la Carta Sexta del Tomo Segundo de sus Cartas eruditas y curiosas, que como habrán podido observar, es una obra maestra,

… pero es lo que decía antes: ¿quién se maneja hoy en este oficio con semejante soltura? Seguramente habrá personas capaces de hacerlo, pero ¿cómo encontrarlas? Lo que publican las editoriales (entidades dedicadas a ganar dinero, como es lógico, pues antes que difusoras de cultura son empresas) se da de bofetadas con lo arriba expuesto. ¡Qué falta de gracia en lo que por ahí se lee! ¡Qué amontonamientos de latiguillos, muletillas, frases hechas, lugares comunes y otros recursos para salir del paso! ¡Qué ausencia de chispa! ¡Qué reiteración de los esquemas más trillados!, incluso en las sinopsis, y si alguien no es capaz de escribir una sinopsis que tenga cierto donaire, ¿qué sucederá en lo que en sus páginas oculta?

Y en lo autopublicado, en donde cabría encontrar cosas que merezcan la pena (razón por la cual las editoriales no quieren ni verlo), el bosque es tan inmenso que nunca, por más que busques, encontrarás los árboles sanos. ¡Estamos buenos!

 

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Pero no todo van a ser desgracias. A continuación van unas cosas interesantes.

Fotos de los siempre fantásticos paisajes españoles se pueden ver AQUÍ, y si te quedas con ganas, sigue con ESTAS.

A los heliogábalos seguramente les gustará ESTE SITIO.

Algunos libros gratis (Cuentos de hadas, Edad de las tinieblas…, y no te asustes que todo es legal: no hay virus, ni troyanos, ni piden ninguna dirección ni nadie se va a enterar de lo que hagas…), AQUÍ,

y para acabar, novelas de aventuras como las de los viejos tiempos, ¡CLIC!